
Esta semana:
Habilidades de IA (“Skills”): deja de pegar el mismo prompt cada semana, guárdalo una vez y la IA lo aplica sola
Las herramientas de IA de Google más allá de Gemini, cuáles sirven ya en clase y cuáles siguen siendo experimentos
Dos instrucciones (“prompts”) para corregir redacciones, uno para el contenido y otro para la lengua, adaptados de un estudio de Cambridge
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Habilidades (“Skills”): deja de pegar el mismo prompt cada semana
Seguramente tienes un documento con las instrucciones (“prompts”) que te funcionan en ChatGPT, Gemini o Claude. Cada vez que preparas una unidad lo abres, buscas el prompt de las rúbricas, lo copias y lo pegas en el chat. A la semana siguiente repites la operación, porque la IA no recuerda nada de la conversación anterior.
Una habilidad es ese prompt guardado dentro de la propia IA, con la diferencia de que no tienes que ir a buscarlo. Es la función que Claude y ChatGPT llaman skills y que en español las dos nombran como habilidades.
Qué es una habilidad (“Skill”)
Una habilidad es una serie de instrucciones que le escribes una vez a la IA y que ella aplica por su cuenta cada vez que le pides una tarea de ese tipo. Si creas una habilidad para rúbricas, se pone en marcha en cuanto escribes “necesito una rúbrica para el trabajo de investigación”, sin que tengas que darle otra vez el contexto, tu forma de evaluar o el formato que sigues.
La habilidad puede incluir además los materiales con los que trabajas, por ejemplo una plantilla en blanco, una rúbrica tuya de referencia, el documento con el formato oficial de tu centro o un trabajo ya corregido que sirva de modelo. Todo va junto en un archivo que subes a la IA una sola vez.
La diferencia con el prompt es dónde queda guardado cada uno. El prompt existe dentro de una conversación y desaparece con ella, así que en la siguiente has de volver a pegarlo. La habilidad, en cambio, se queda en tu cuenta y la IA sabe cuándo usarla porque al crearla escribes una descripción donde indicas qué hace y en qué casos debe aplicarse. Esa descripción es la que la IA compara con lo que le pides.
Un ejemplo y su objetivo
Piensa en una habilidad llamada situaciones de aprendizaje. Dentro pones el formato exacto con sus apartados, el lenguaje de los descriptores operativos y dos situaciones que ya validaste el curso pasado. A partir de ahí escribes “necesito una situación de aprendizaje sobre consumo responsable para 2.º de ESO” y el resultado llega ya con tu formato, sin volver a pegar la plantilla.
El objetivo es que dejes de repetir las mismas instrucciones a la IA cada vez y que el resultado mantenga la misma consistencia en cada tarea.
No tienes que escribirla tú
No necesitas conocimientos técnicos para crear una habilidad, porque te la construye el propio chat. Le explicas con tus palabras que debe hacer esa habilidad, su objetivo, cómo trabajas, le adjuntas los materiales o ejemplos que ya tengas y te devuelve la habilidad montada y lista para instalar.
Por dentro Claude se apoya en otra habilidad, skill creator, que traduce tu explicación al formato correcto. Anthropic explica el proceso en su guía para crear habilidades y tiene un ejemplo completo paso a paso, montado sobre una identidad visual de una marca.
Cuando algo cambie, se lo indicas del mismo modo: “en la habilidad de rúbricas añade un cuarto nivel de logro y reduce el peso de la ortografía”.
Repositorio de habilidades público
Tampoco es necesario partir de cero. Anthropic publica habilidades de código abierto en su repositorio público y hay directorios de la comunidad con habilidades compartidas. Descargas el archivo, lo subes y queda operativa. Como las dos plataformas usan el mismo estándar abierto, la misma habilidad sirve en Claude y en ChatGPT y otros modelos lingüísticos como Grok.
Solo instala habilidades de fuentes en las que confíes. Una habilidad lleva instrucciones y a veces código que se ejecuta, así que trátala como tratarías cualquier programa que instalas. Si viene de un sitio que no conoces, ábrela y léela antes.
Dónde funcionan sin pagar
Si quieres probar una habilidad hoy sin coste, la opción es Claude.
Cómo activarlo en Claude:
Entra en Ajustes y busca Capacidades. Activa “Ejecución de código y creación de archivos”.

Ve a Personalizar y busca Skills, que es como aparece escrito en el menú. Ahí subes la tuya o activas las que ya vienen preparadas

Cómo activarlo en ChatGPT:
Entra en Complementos, en el menú lateral derecho. Ve a Habilidades, pulsa Crear y elige Subir.

Selecciona el archivo de la habilidad. ChatGPT lo revisa automáticamente antes de dejarlo listo.
Limitaciones:
Las habilidades no se sincronizan entre plataformas. Si subes una a Claude y la quieres también en ChatGPT, la subes otra vez allí.
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Dos prompts para corregir redacciones con IA: uno para el contenido y otro para la lengua
Tienes veinticinco redacciones esperando corrección y decides pasarlas por la IA para ganar algo de tiempo. Le pegas la primera con un “corrígeme este texto” y lo que te devuelve es una lista larga que mezcla la tilde que falta en el segundo párrafo con el hecho de que no se entiende qué postura defiende el alumno, así que acabas releyendo el texto entero para separar lo importante de lo accesorio y no has ganado el tiempo que buscabas.
El problema no está en la IA sino en la petición, porque en una sola instrucción le has encargado dos tareas que ningún profesor hace a la vez, valorar si el argumento se sostiene y revisar dónde falta una coma.
Un estudio de Cambridge sobre la corrección de redacciones en lengua extranjera (Li, Han y Taha, 2026) recoge cómo dos equipos de investigación distintos llegaron por separado a la misma solución, que es , cada una con su propio criterio. Las categorías de error de la segunda salen de un trabajo con profesorado de inglés y recogen los fallos que más repite quien escribe en una lengua que no es la suya.
La técnica sirve para cualquier texto largo que corrijas, como un comentario de texto en Lengua, un ensayo de Historia o una memoria de prácticas en FP. Lo único que cambia es la lista de la segunda pasada, que sustituyes por los errores que sueles ver en los textos de tu asignatura.
Copia y adapta esta plantilla en dos pasos.
Paso 1, contenido y estructura:
“Eres profesor de [asignatura] evaluando un texto de un estudiante de [nivel]. Valora solo el contenido y la estructura, no la gramática ni la ortografía. Evalúa si queda clara la postura que defiende o la idea principal, la progresión lógica del argumento, la estructura general (introducción, desarrollo y conclusión), la eficacia de las transiciones entre partes y la organización interna de cada párrafo. Empieza por dos o tres fortalezas concretas y después da los puntos de mejora, cada uno con una sugerencia específica. Texto: [pega aquí el texto o sube documento”]
Paso 2, lengua y mecánica:
“Evalúa ahora el mismo texto solo en lengua y mecánica. Identifica cada error y clasifícalo en una de estas categorías: estructura de la oración, elección de palabra, tiempo verbal, forma verbal, derivación, número en los sustantivos, puntuación, artículos y determinantes, ortografía, oraciones mal ligadas, pronombres, concordancia entre sujeto y verbo, frases incompletas, expresiones idiomáticas o registro informal. Indica el fragmento exacto donde aparece cada error junto con su categoría.”
La clave está en esa lista cerrada de categorías. Si le pides a la IA que “corrija los errores” sin más, improvisa sus propios criterios y mezcla gravedad con frecuencia. Si le das una lista fija, cada error queda clasificado y ves de un vistazo si el grupo falla sobre todo en tiempos verbales o en puntuación, que es la información que te sirve para decidir qué toca repasar en clase.
Lo que la IA no ve
En el estudio ningún profesor entregaba el resultado tal cual. Siempre lo retocaban, y de tres formas:
Añadían lo que la IA no marcó. Un alumno escribió “Let's discuss” en una redacción argumentativa y ChatGPT lo dejó pasar. La profesora lo señaló por informal.
Sumaban el historial del estudiante. Donde la IA decía “revisa los tiempos verbales”, la profesora escribía “vuelves a fallar en los tiempos verbales, como en el trabajo anterior”.
Deshacían las sobrecorrecciones. En un caso la IA reescribió una frase para quitar dos palabras en la lengua materna del alumno, cuando lo que tocaba era traducirlas y explicarlas.
Esa es la parte que no puedes delegar. La IA clasifica el error, pero no sabe que ese estudiante lleva tres trabajos cometiéndolo.
Si das otra materia, quédate con la idea de los dos pasos y sustituye la lista de categorías por los errores que sueles ver en los textos de tu asignatura.

🛠️ Las herramientas de IA de Google que no son Gemini
He estado probando las herramientas de IA que Google tiene más allá de Gemini. He visto que algunas ya las puedes usar en clase esta semana, y otras siguen siendo experimentos como Google Flow Music, Google Opal (no disponible en España) o Learn Your Way.
Las que ya puedes usar
Gemini Notebook. Es NotebookLM, que Google renombró en julio sin cambiar lo que hace, y sigue convirtiendo tus propias fuentes en audio, mapas mentales o cuestionarios. Cómo sacarle partido, en esta edición.
Gems. Son asistentes de Gemini construidos con tus instrucciones, tus materiales y tus rúbricas. Cómo montar el tuyo, en esta edición.
Google AI Studio. Sirve para crear simulaciones y pequeñas aplicaciones educativas sin programar como, por ejemplo, diseñar un evaluador con rúbricas o explicaciones visuales interactivas.
Google Flow. Es un estudio creativo de generación y edición de vídeo e imágenes con inteligencia artificial. Convierte explicaciones teóricas complejas, eventos históricos o conceptos científicos en clips cinematográficos simplemente escribiendo un texto. Conviene saber, antes de planificar nada, que está restringida a mayores de 18 años.
Google Vids. Convierte una presentación de Google en un vídeo con voz generada por IA y esa función concreta no tiene límite de uso. Trabajas siempre dentro de Drive. Las funciones básicas son gratuitas con tu cuenta de Google y resuelve bien la explicación de una actividad que repites cada curso o el vídeo de bienvenida de una formación en línea. Muchas de sus funciones de IA solo están disponibles en inglés, y los avatares personales, los que reproducen tu cara y tu voz, no funcionan en el Espacio Económico Europeo, así que hay que usar los predefinidos.
El termómetro TotemAI: ¿Qué opinas?



